sábado, 12 de noviembre de 2016

Pequeños yonquis

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Que los adultos sean adictos al móvil es triste, pero aún más que algunos enganchen a sus hijos

Ilustración EDUARDO ORTIZ

¿Hay algo más triste que una pareja en silencio en un restaurante y cada uno mirando su móvil? Sí, una pareja con hijos en un restaurante haciendo lo mismo, pero todos juntos, en familia, con los niños absortos en un móvil o una tablet. Entre eso y un grupo de amebas no hay mucha diferencia. Si algunas familias lo hacen a la vista de todos no quiero ni pensar cómo será cuando cenen en casa. Con la tele puesta, imagino. ¿No es asombrosa la cantidad de gente hecha y derecha que en un avión se pasa dos horas con un juego de bolas de colores? Si de todas formas nuestros niños ya se arriesgan a llegar a eso de adultos, y empiezan tan pronto, en el futuro conseguiremos unos estupendos ejemplares de borricos tecnológicos.


Me limitaré al caso de los niños, lo de los más mayores y adolescentes con el móvil ya es para llamar a un equipo de exorcistas. Si al ver esa pareja del restaurante uno piensa que tienen una crisis, aunque ellos no lo sepan, y les das dos telediarios, debemos admitir que con niños es peor. No traes un niño al mundo para que no te dé el latazo. Los niños lo dan, es algo mundialmente sabido. Porque todos hemos sido niños y lo hacíamos. Es una simplificación peyorativa, por supuesto: no es que sean pesados, es que reclaman nuestra atención, y a menudo para cosas interesantísimas, si uno se pone en situación. Y ahí nos duele, porque hoy los adultos vivimos muy dispersos. Hay cantidad de chorraditas que nos tienen entretenidos y abducen nuestra atención. Puedes ir por la calle dando collejas y la mitad, encorvados con el móvil, ni se enteran por dónde les ha venido.


Lo más difícil del mundo con los enanos es eso: estar ahí. Piden tiempo, nuestro tiempo. Tirar de móvil es estar con ellos pero como si no estuviéramos. Como decir: “Cariño, apaga el niño, dale la tablet”. Luego se obsesionan y se enganchan, claro. Cómo no se van a obsesionar si nos obsesionamos nosotros, que somos mayorcitos. Lo peor de estos padres es que lo saben. Cuando lo hacen es frecuente oír explicaciones: no lo hago mucho, solo cuando se ponen pesados. Te cuentan con inquietud que el niño está enganchado, y no hay manera de quitarle el aparatito. Se tiende a evitar conflictos. Montar un pollo con el chaval está mal visto. Te miran como a un nazi y a él como a carne de psicólogo con traumas acumulados. Quien no se siente obligado a justificarse ya es un caso perdido, casi ofensivo, porque parece que piensa que a ti también eso te parece normal.


El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) lo corrobora: los padres lo saben -y menos mal, no nos hemos vuelto todos chalados-, pero lo que pasa es que se han rendido. Una encuesta del mes de abril revelaba de forma demoledora que nueve de cada 10 padres españoles creen que las nuevas tecnologías han cambiado mucho o bastante la vida de las familias -a peor se entiende-, que niños y jóvenes tienen dependencia, que les hacen perder el tiempo, les vuelven más perezosos y les aíslan. La fractura entre la teoría y la práctica quedaba demostrada por un dato: el 80% pensaban que la edad idónea para empezar a usar las redes sociales era entre 12 y 18 años, pero más de la mitad admitía que sus hijos habían comenzado entre los seis y los 11. Unos calzonazos. Los encuestados concluían que sí, que es un problema, pero que es “inevitable”. Es el retrato de una derrota colectiva. Luego te cuelan la reforma laboral, o a Axl Rose en AC/DC, y es lo mismo: era inevitable, las cosas han venido así.


No sé, yo creo que lo que tiene que hacer un niño es mirar alrededor. Aburrirse estimula mucho más la creatividad y saber esperar es una de las cosas más importantes que se pueden aprender en esta vida, porque toca esperar mucho, a veces para nada. No sé qué idea pueden hacerse del uso del tiempo libre y del arte de la conversación, de la imaginación y la improvisación si los minutos se asfaltan con hipnosis en una pantallita. No se rindan. Es tremendo recordarlo: nos observan, nos conocen mejor que nosotros mismos, y lo que es peor, nos imitan. Esta batalla es difícil porque la única manera es predicando con el ejemplo, que nos vean menos pegados al teléfono. Muchos niños, cuando dibujan a sus padres, les retratan con un móvil en la mano. Me pasó a mí. No se lo deseo. Arrojen el móvil por la ventana si aún están a tiempo. Jueguen con ellos aunque sea al parchís magnético. (Nota para el editor: firmar esto con seudónimo).




lunes, 7 de noviembre de 2016

Ken Robinson: Cambiando paradigmas

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<b><u><span style="font-size: large;"><span style="background-color: white; color: #333333; font-family: &quot;roboto&quot; , &quot;arial&quot; , sans-serif; line-height: 17px;">"Hay 3 tipos de personas en el mundo: los inamovibles,&nbsp;</span></span></u></b><br />
<b><u><span style="font-size: large;"><span style="background-color: white; color: #333333; font-family: &quot;roboto&quot; , &quot;arial&quot; , sans-serif; line-height: 17px;"><br /></span></span></u></b>
<b><u><span style="font-size: large;"><span style="background-color: white; color: #333333; font-family: &quot;roboto&quot; , &quot;arial&quot; , sans-serif; line-height: 17px;">los movibles y los que se mueven</span><span style="background-color: white; color: #333333; font-family: &quot;roboto&quot; , &quot;arial&quot; , sans-serif; line-height: 17px;">"</span></span></u></b><br />
<b><u><span style="font-size: large;"><span style="background-color: white; color: #333333; font-family: &quot;roboto&quot; , &quot;arial&quot; , sans-serif; line-height: 17px;"><br /></span></span></u></b></div>
<span style="background-color: white; color: #333333; font-family: &quot;roboto&quot; , &quot;arial&quot; , sans-serif; font-size: 13px; line-height: 17px;"><span style="background-color: white; color: #333333; font-family: &quot;roboto&quot; , &quot;arial&quot; , sans-serif; font-size: 13px; line-height: 17px;"><br /></span>
Estas son palabras de Benjamin Franklin, recitadas por Ken Robinson en enero del presente año, al finalizar su exposición dada en uno de los eventos organizados por RSA, donde desarrolla algunas de las ideas que luego profundizaría en su charla de mayo en TED "Bring on the Learning Revolution". Learning Cognitive "tradujo" en un formato de animación Scribing, las principales ideas de la charla en RSA.</span><br />
<span style="background-color: white; color: #333333; font-family: &quot;roboto&quot; , &quot;arial&quot; , sans-serif; font-size: 13px; line-height: 17px;"><br /></span>
<span style="background-color: white; color: #333333; font-family: &quot;roboto&quot; , &quot;arial&quot; , sans-serif; font-size: 13px; line-height: 17px;"><br /></span>
<iframe allowfullscreen="" frameborder="0" height="480" src="https://www.youtube.com/embed/zBzu59Trsoo" width="854"></iframe>


<span style="background-color: white; color: #333333; font-family: &quot;roboto&quot; , &quot;arial&quot; , sans-serif; font-size: 13px; line-height: 17px;"><br /></span>
<span style="background-color: white; color: #333333; font-family: &quot;roboto&quot; , &quot;arial&quot; , sans-serif; font-size: 13px; line-height: 17px;"><br /></span>
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Las escuelas que cambian el mundo

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César Bona nos invita a conocer de primera mano algunos de los casos maravillosos que están teniendo lugar en el ámbito educativo español, excelentes ejemplos de que la educación de nuestros hijos, la forma de enseñarles, puede hacerse de otra manera.



http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-aventura-del-saber/aventuracbona/3736227/

martes, 18 de octubre de 2016

Gestionando hijos. Carles Capdevila

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miércoles, 8 de junio de 2016

Mar Romera. Cómo influyen las emociones en el aprendizaje. Sentir pensando y pensar sintiendo

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sábado, 28 de mayo de 2016

Pablo Fernández. Claves para educar a tus hijos con inteligencia emocional

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lunes, 23 de mayo de 2016

El consejillo - Seguridad en internet

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José Mota y su amiga Anastasia nos dan consejos muy útiles y divertidos para navegar por Internet de forma segura. Cada día los pequeños de la casa se encuentran sumidos en un entorno digital y conectado. Esta realidad, cargada de posibilidades y oportunidades, también implica nuevos riesgos. De la misma manera que los niños aprenden a cruzar una calle o manejarse en los riesgos del hogar, deben aprender cómo comportarse y evitar situaciones comprometidas en internet. Con el objetivo de mostrar a la infancia entornos seguros de navegación, descubrimiento y entretenimiento desde la web, las apps o las opciones para televisiones conectadas...


jueves, 19 de mayo de 2016

Menores en la red (1)

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Las nuevas tecnologías e Internet nos acompañan las veinticuatro horas del día, y crecen la cantidad de dispositivos conectados a la red. Pero también aumenta el número de amenazas relacionadas con estas tecnologías: desde ciberestafas hasta robo de información. Es necesario que los usuarios conozcan estos riesgos para aprender a detectarlos y evitar ser una víctima de ellos. Para eso, nace Mundo Hacker, un programa con un enfoque divulgativo en el que se analizan los peligros de estas tecnologías con el objetivo de concienciar y ofrecer las soluciones para prevenirlos.




lunes, 16 de mayo de 2016

Neuroeducación: por otra escuela

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martes, 10 de mayo de 2016

Entre Maestros - La película - Una experiencia educativa sin precedentes

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viernes, 6 de mayo de 2016

Crianza e igualdad de oportunidades

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Interesantísimo artículo sobre la importancia de la participación de la familia en las actividades educativas y de desarrollo de sus hijos, y de aquí podemos deducir la importancia del de la escuela como agente compensador de las diferencias socioeconómicas de las que dependen algunas de las actividades a las que sin cierto nivel económico no es posible acceder.

Recomiendo que leáis "El quimicefa de la crianza y la igualdad de oportunidades" de Leire Salazar del que extraigo algunos fragmentos:

"El mensaje parece haber calado. Muchos padres y madres se han convertido en “científicos” expertos en educación y crianza: han leído sobre los beneficios de la estimulación temprana y de la lectura en voz alta a los niños, sobre los pros y contras de la crianza con apego y la lactancia, conocen la importancia de exponer a los niños a una segunda lengua en los primeros años de vida, los peligros de las grasas trans… "

"Los padres y madres con más formación y/o una posición socioeconómica más acomodada leen con más frecuencia a sus hijos, utilizan un lenguaje más variado y sofisticado y ofrecen juegos con más contenido pedagógico. Se sabe también que inscriben a sus hijos  en mayor medida en escuelas infantiles y pasan más horas a lo largo de la infancia  cuidando de ellos. Recientemente se ha documentado asimismo una importante y creciente brecha en la participación en actividades extraescolares, clases de refuerzo y campamentos de verano."


"Sabemos por  la investigación empírica que, incluso desde el momento de acceder a la educación primaria, los niños que proceden de familias con más recursos (educativos o materiales) obtienen puntuaciones mejores en habilidades cognitivas (como prelectura y precálculo), no cognitivas (desarrollo socioemocional) y tienen un mejor estado de salud. Estos hallazgos sugieren que gran parte de las diferencias en el rendimiento educativo que se manifestarán con posterioridad en realidad se generan fuera del ámbito escolar, más concretamente en las familias"

Artículo de eldiario.es visto en https://www.facebook.com/cpalpartir 

miércoles, 20 de abril de 2016

Preparando a su hijo para que sea un buen lector, desde el nacimiento hasta los cinco años

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La respuesta a la pregunta, “¿Cuál es la mejor manera de preparar a mi hijo para que le vaya bien en la escuela?” no se encuentra en un libro. La respuesta es un libro. O mejor dicho, muchos libros. Y la razón es que la lectura, más que ninguna otra cosa, constituye la base de todas las áreas académicas que su hijo encontrará a su paso por la escuela. Si lee bien, lo más probable es que le vaya muy bien.
a buena noticia es que todas las herramientas que serán necesarias para criar a un amante de la lectura se encuentran en su casa en este mismo momento. Son libros, revistas, diarios, cuadernos, lápices, cra- yones, calcomanías y todos los otros materiales que captan la atención de los ratones de biblioteca y que son responsables por el desorden en el cuarto de los niños.
La mejor noticia es que, como padre cariñoso y preocupado por su hijo, usted está capacitado, mejor que ninguna otra persona, para con- vertirlo en un buen lector. De hecho, los estudios señalan que aquellos niños que se han criado en ambientes que tienen un vocabulario rico— ya sea que estén leyendo cuando comienzan la escuela o que todavía no lo hagan—tienen un mejor rendimiento escolar que aquellos niños que no han tenido mucho contacto con libros o lenguaje.
Pero, ¿dónde puede encontrar ideas para crear ese ambiente? Aquí mismo en esta Guía para los padres encontrará todo tipo de información del quién, qué, cuándo, dónde y por qué de la lectura y la escritura en los años de la primera infancia, junto con ideas para ponerla en prácti- ca. (Y aquí viene la mejor noticia de todas: cultivar el interés de su pequeño por la lectura no solamente es fácil, sino que también es divertido.)
Así que, ¡comience! El fantástico mundo del lenguaje los espera a usted y a su niño.
Preparando a su hijo para que sea un buen lector

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miércoles, 13 de abril de 2016

5 consejos de Howard Gardner para madres y padres en su educación

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1. No es necesario medir las inteligencias múltiples de los niños a menos que haya un problema de aprendizaje

En nuestra tradición por cuantificar la inteligencia en un número IQ,  muchos padres y madres desean medir las inteligencias múltiples con las que nace su hijo. Howard Gardner no es partidario de ello. Si el niño está feliz y tiene intereses personales, hobbies y amigos, lo mejor es dejarle tranquilo. En la mayoría de casos los padres ni siquiera han pensado el propósito del test ni si los resultados les harían variar de algún modo la educación que reciben sus hijos.
Adicionalmente el tipo de test que se utiliza frecuentemente para evaluar la inteligencia son los tests de respuesta múltiple o respuestas cortas, a veces con lápiz y papel o con un ordenador, pero que por su naturaleza únicamente miden un tipo de inteligencia. Como consecuencia, sólo los niños con una buena inteligencia lingüística y lógica, harán un buen test.
Si se desea evaluar las inteligencias múltiples en un niño es importante crear entornos de evaluación en donde los niños tengan que usar una inteligencia en concreto y observar su comportamiento. Podríamos evaluar por ejemplo:
  • Inteligencia espacial: Crear un espacio en donde los niños tengan que montar y desmontar objetos conocidos.
  • Inteligencia musical: Presentarles instrumentos para ver si son capaces de crear o reproducir melodías que hayan escuchado.
  • Inteligencia lingüística: Observar la expresión oral proponiendo recitar poemas, aprender vocabulario nuevo o introducir un idioma extranjero.
  • Inteligencia corporal: Practicar diferentes actividades físicas desde la gimnasia, el fútbol, el tenis hasta pruebas de atletismo, equilibrio y fuerza.
  • Inteligencia naturalista: Identificar o enumerar diferentes elementos de las plantas, animales o personas de su entorno, ya sea a simple vista o con una lupa.
  • Inteligencia lógico-matemática: Jugar a juegos de ajedrez o laberintos.
  • Inteligencia interpersonal e intrapersonal: Proponer una actividad de equipo en donde los niños tengan que relacionarse entre ellos, tomar la iniciativa y consensuar decisiones. La dinámica de grupo identifica a niños con capacidades de liderazgo, de escucha, de conciliación o de empatía con las dificultades de los demás, así como las capacidades individuales para superar la presión, el error o el fracaso.
Howard Gardner nos remarcaba que el conocimiento de aquellas inteligencias predominantes y aquellas débiles en un niño es sólo importante cuando hay algún tipo de problema. En ese caso necesitas saber la naturaleza del problema y averiguar si la actividad planteada o el entorno le crea un problema por su falta de aptitud en una inteligencia concreta. En estos casos el profesor se enfrenta al reto de ofrecerle la oportunidad de aprender de forma diferente con una actividad más adecuada a sus habilidades.
Los profesores han de atraer con sus actividades a una amplia gama de inteligencias. Algunos estudiantes aprenden de forma visual, otros prefieren experiencias más táctiles, otros necesitan oír la información presentada de forma oral. Todos los educadores deben asumir que en cada clase existe una diversidad cognitiva y han de presentar la información de forma variada.

2. El tiempo dedicado a desarrollar cada una de las inteligencias no ha de ser necesariamente el mismo

Según nuestra lotería genética nacemos con unas inteligencias más desarrolladas que otras. Mientras un niño es un atleta nato, otro aprende a leer a los 4 años y otro es capaz de capaz de dibujar con suma perfección.
La pregunta que un padre o madre se hace con frecuencia es si debemos concentrarnos en el desarrollo de aquellas inteligencias en donde nuestro hijo ya tiene cierta ventaja desde el inicio de su vida o por el contrario intentar dedicarnos a las inteligencias más débiles para compensar ese desequilibrio.
Según Howard Gardner no hay una respuesta correcta o incorrecta. Podemos promover aquellas actividades que motivan más al niño dado su inteligencia en ellas o por el contrario reforzar aquellas habilidades que personalmente encontramos importantes para su futuro.
Si un niño tiene facilidad para aprender idiomas, podemos exponerle a más lenguas extranjeras que a otro, pero si vemos que tiene dificultad en operaciones lógico-matemáticas, podemos introducirle a juegos como el ajedrez para reforzar el desarrollo de esa inteligencia. A medida que el niño se hace mayor, será él mismo quien decida qué y cómo desea aprender.

3. Los padres han de  evitar el narcisismo positivo y el narcisismo negativo

En el afán de conseguir todo el potencial intelectual de un hijo, a veces un padre superpone su agenda personal al interés y la habilidad del niño.  Un narcisismo positivo se da por ejemplo cuando un padre que es muy buen tenista, impone o insiste en que el hijo practique ese deporte para que él también lo sea.
También existe el caso contrario, el narcisismo negativo, en donde el padre no es un buen tenista pero impone ese deporte para que el hijo sí lo llegue a ser. Ambas situaciones son perjudiciales en su educación.

4. La tecnología crea dependencia en los adolescentes y los padres debemos dar ejemplo y supervisar su uso

Howard Gardner, junto con Katie Davis, llevaron a cabo en el 2008 un detallado estudio sobre las actividades de los jóvenes en los medios digitales y sus efectos en la vida con énfasis en tres aspectos importantes de la persona: identidad, intimidad e imaginación. Con los resultados de este estudio publicaron el libro “The App Generation“, la Generación de las Apps.
El libro enfatiza que no todas las Apps son iguales en sus efectos en los jóvenes. Mientras ciertas aplicaciones liberan de tiempo en actividades rudimentarias (Apps de productividad, de educación, de diseño, etc.), otras crean dependencia, especialmente las redes sociales. Los jóvenes dependen de ellas para encontrar respuestas a todas las cuestiones, para expresarse y para  interactuar con otras personas.
Gardner nos habló de tres conclusiones básicas en este exhaustivo estudio. El primer resultado nos indica que los adolescentes pasan un gran cantidad de tiempo cultivando una identidad propia y “deseable”en la red según sus parámetros y los establecidos por el grupo. Esta identidad externa es su marca personal, que no siempre es auténtica ni refleja la realidad completa de la persona.
Como consecuencia, el adolescente se siente restringido por una identidad que ha ido representando a lo largo del tiempo en las redes sociales que en muchos casos le impide explorar y expresar la evolución de la misma.
El segundo resultado nos muestra que los adolescentes están siempre conectados a través de actividades en las redes sociales, pero estas conexiones tienden a ser más superficiales.
Esta superficialidad se debe a la dificultad de conectar de forma significativa con cientos de amigos en Facebook y demás redes sociales y también a la reticencia de mostrar cualquier vulnerabilidad. Mostrar debilidades y problemas es clave para acercarse o llegar a intimar con otra persona y desarrollar una relación de confianza.
Los adolescentes reconocen que prefieren las comunicaciones con otras personas por mensajes de texto al ser rápido, fácil y contener menor riesgo. El peligro recae cuando las Apps como Facebook, Twitter o WhatsApp se usan para reemplazar las relaciones personales, el cara a cara, empobreciendo la experiencia humana.
El tercer resultado indica que la tecnología ha mejorado la imaginación gráfica y creativa de los adolescentes aunque la escritura literaria tiende a ser más mundana y con vocabulario común.
Howard Gardner, ante la inquietud de los padres en este tema, comentaba la dificultad de la situación para conseguir que los beneficios de la tecnología como herramienta de aprendizaje sobrepasen a los peligros de dependencia y entretenimiento banal. Ofrecía dos consejos concretos:
  • Ser el modelo a seguir de nuestros hijos. Si queremos que desconecten, es primordial dar ejemplo propio mostrando cada día que nosotros somos capaces de desconectar de nuestros teléfonos móviles, tabletas y portátiles.  Hay que fomentar el uso moderado de la tecnología para dedicar tiempo a otro tipo de actividades que implican conversaciones y experiencias en la vida real.
  • Enseñarles habilidades de cálculo y programación para que ellos mismos puedan modificar o crear sus propias Apps trasladando la dependencia a la capacidad de transformación y dirección de sus objetivos con ellas.

5. Ser inteligente y ser persistente no es suficiente para que tu hijo llegue a ser un buen profesional

En los últimos años Howard Gardner ha realizado una revisión importante de la Teoría de las Inteligencias Múltiples. Matiza que aunque aparentemente poseer un alto nivel de desarrollo en las inteligencias múltiples y ser capaz de esforzarse ante la dificultad, parecen las claves del éxito profesional y personal, realmente no es suficiente.
Gardner nos remarca que es indispensable que uno dirija y aplique esas dos habilidades con fines positivos y éticos que le conviertan en: una buena persona, un buen trabajador y un buen ciudadano. Esta observación dio lugar al proyecto  The Good Project que responde a muchas de las preguntas éticas relacionadas con este tema.
Gardner ilustra siempre su argumento con el ejemplo de Adolf Hitler. Tanto él como su ejército demostraron un alto grado de entrega en su trabajo, pero ese esfuerzo iba dedicado a actividades crueles y criminales.
Igualmente cabe destacar que todos conocemos empresas de éxito con directivos inteligentes que trabajan duro, pero que en un afán de enriquecerse personalmente mienten, manipulan la información y realizan operaciones ilegales o poco éticas. Estas acciones, como fue el caso de la Banca en Europa hace unos años, acaba teniendo consecuencias desastrosas en otras personas perdiendo su trabajo y sus ahorros. No podemos considerar a estos ejecutivos como buenos profesionales.
Gardner define a “un buen trabajador” como una persona Excelente, Comprometida y Ética. Si trasladamos estas características a un buen educador se trataría de una persona con un amplio conocimiento de su materia, con gran motivación por su trabajo e interés por los niños  y una persona que entiende que en ocasiones tendrá que tomar decisiones difíciles, con intereses contrapuestos y tendrá que evaluar con rigor el camino que considera más correcto. Cuando se equivoque, aprenderá de sus errores.
No me queda más que agradecer enormemente al Dr. Howard Gardner su interés en escuchar nuestras dudas y preocupaciones, así como al Col·legi Montserrat de Barcelona por ofrecernos la oportunidad de compartir esta experiencia de aprendizaje con todos ellos.

martes, 15 de marzo de 2016

Cómo aprenden los niños

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¡Papá, mamá: quiero un móvil! Cuatro pautas para un uso responsable


Es una realidad que nuestros hijos querrán, y cuanto antes, tener un móvil, pero la pregunta esencial es cómo conseguir que esto sea una ventaja y no un inconveniente.



Un móvil hoy en día es todo. Es mejor que una navaja suiza: es una calculadora, una cámara de fotos, de vídeo, una agenda, un periódico, una consola de juegos, una radio y mucho más. Por eso, es una realidad que nuestros hijos lo querrán y cuanto antes.

La pregunta fundamental es: ¿cuándo es el mejor momento para comenzar?
Miremos un poco la realidad: Como maestro dando clase a 5º de primaria, es decir a alumnos que tienen 10 y 11 años, veo que de 48 alumnos, 32 tienen móvil, mucho más de la mitad. Eso se confirma mirando los datos de SafetyWeb, según los cuales el 22% de los niños entre las edades de seis y nueve años posee un teléfono móvil. La cifra alcanza el 60% en los preadolescentes de entre 10 y 14 años, mientras que el 84% de los adolescentes ya posee uno.


¿Qué opinan los expertos? La edad que la mayoría de los expertos recomiendan corresponde con la entrada en la secundaria. Es un buen momento: los chicos pasan a ser adolescentes, viven una etapa de cambios, comienzan a salir solos y el grupo juega un rol fundamental en su desarrollo. Hablamos de los doce o trece años. Y bien: una vez tomada la decisión de darle al o la menor un smartphone, hay que tener en cuenta un consumo responsable del teléfono. A continuación se ofrecen cuatro directrices para que el menor haga un uso adecuado del móvil.


1. Dar unas reglas claras
Una vez que nuestro hijo tenga el móvil, hay que establecer ciertas reglas. Hay que recordar que no le estamos regalando un teléfono; le estamos dando un tesoro que le permite descargar música y películas, acceder a toda clase de información de manera inmediata, estar en redes sociales, etc. Una buena idea sería de ponerle un límite de minutos y tiempo de conexión. De esta manera no sólo no podrá estar todo el día con el teléfono, sino que además tendrá que aprender a organizarse.
También hay que dejarle bien claro que cada vez que quiera descargarse una aplición nos tiene que pedir permiso y supervisión. Y, por supuesto, que nunca podrá hacer una compra de un servicio o aplicación sin que antes nosotros podamos tutelar dicha transcacción. Hay no pocos desaprensivos en el mundo de las compras dentro de las aplicaciones y videojuegos, que pretenten incentivar pequeñas transacciones innecesarias en los niños para seguir jugando.

Foto: Intel Free Press
Foto: Intel Free Press



2. Limitar los horarios de uso
Hay que delimitar los momentos de uso, por ejemplo, no es conveniente que nuestros hijos vayan a la cama con el móvil, ya que las relaciones sociales que tengan en las distintas redes pueden excitarles emocionalmente e impedirles dormir relajados, amén de obligarles a forzar la vista. Por otro lado, las horas del estudio son sagradas y se dedicarán exclusivamente a estas tareas, lo que también ayudará al o la menor a concentrarse y evitar la dispersión.
También las comidas deben ser un momento en familia y libre de mensajes, llamadas o consultas en Facebook. En esto, está claro que es fundamental por parte de los padres de dar ejemplo y aplicarse las mismas normas, de modo que ninguno de los miembros de la familia utilice el móvil durante los desayunos, las cenas y las comidas.

3. Ayudarles a gestionar sus relaciones
Gestionar el móvil de nuestros hijos, las aplicaciones, las descargas, etc., es más importante de lo que parece, porque un smartphone supone sumergirlos en un mundo de adultos para el que todavía no están preparados. Por supuesto, tienen derecho a la privacidad, a hablar con quien quieran sin ser escuchados y otras acciones. Pero deben entender y aceptar que habrá cosas que gestionaremos nosotros.
Los expertos advierten de peligros que pueden aparecer asociados al móvil, a parte de la discutida adicción. Por ejemplo, las amenazas a la privacidad del menor, el acceso a contenidos inapropiados, el acoso entre menores, que puede ser mucho más agresivo y dañino en internet, o el acoso de un adulto a un menor con intención sexual. Por lo tanto, hablar con nuestros hijos sobre estos temas, y dejar claras las pautas de actuación si es molestado por compañeros o adultos, es esencial.

4. Enseñar un uso respetuoso
El principio es claro: no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti. Tiene que estar claro que lo que se escribe en un mensaje de Whatsapp, o en una red social, es igual de grave que un insulto en persona. Cualquier ataque, humillación, chantaje o broma muy pesada a otra persona -el llamado ciberacoso- puede llegar a ser delito. Este es hoy en día uno de los principales caballos de batalla en los colegios e institutos.

Juan Pedro León es autor del blog Entre Papás: Pensamientos de un padre apasionado.
Fuente: ¡Papá, mamá: quiero un móvil! Cuatro pautas para un uso responsable
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